3. Situaciones que pueden constituir un riesgo para la trabajadora embarazada, en situación de parto reciente y/o período de lactancia


La situación de embarazo, parto reciente y lactancia, genera la existencia de una mayor sensibilidad hacia ciertos riesgos del trabajo que hay que tener en cuenta. Algunos de estos riesgos se derivan de las condiciones de trabajo en general, mientras que otros son ocasionados por agentes físicos, químicos y biológicos concretos.

Riesgos derivados de las condiciones de trabajo:


  • Posturas Forzadas: se producen fundamentalmente en espacios reducidos no adaptados al aumento de volumen de la trabajadora. Pueden ocasionar cansancio, disminución del equilibrio y aumento del número de accidentes.

  • Ritmo de trabajo: como consecuencia de las transformaciones que se producen en el embarazo, la fatiga aumenta durante el embarazo y el postparto, debiendo prestarse una especial atención a los tiempos de descanso, el ritmo de trabajo, la distribución de las tareas y la colaboración con los compañeros. Es recomendable evitar las horas extraordinarias, las jornadas excesivamente largas y el trabajo a turnos y nocturno. Es necesario cuidar también los aspectos relacionados con la alimentación, estableciendo las pausas y los medios adecuados para que la dieta pueda ser lo más equilibrada posible.

  • Trabajos en altura: los trabajos realizados en altura y sobre escaleras de mano, pueden aumentar el riesgo de accidentes debido a la menor estabilidad de la trabajadora embarazada, y por lo tanto deben evitarse.

  • Trabajos en solitario: las trabajadoras embarazadas, además de tener un mayor riesgo de caídas, pueden necesitar asistencia médica urgente, por lo tanto es necesario revisar los casos de trabajo en solitario, modificar estas condiciones y mejorar los sistemas de comunicación y localización.

  • Estrés: debido a cambios hormonales, físicos y psicológicos existe una mayor predisposición durante el embarazo y en situaciones de parto reciente de padecer ansiedad y depresión. Muchas veces el estrés viene generado por las dificultades para compaginar la vida profesional y la vida familiar. Todos estos factores de riesgo hacen necesario revisar las cargas de trabajo, los horarios y facilitar la creación de redes de apoyo y comunicación entre los compañeros y/o superiores.

  • Actividades realizadas de pie: es aconsejable alternar las situaciones de trabajo de pie con descansos en asientos cómodos y que permitan la elevación de las piernas. Debido a las modificaciones en el aparato circulatorio, es frecuente la aparición de problemas como varices, pies y piernas hinchados,...

  • Actividades realizadas en posición sentada: se hacen más frecuentes los dolores en la región lumbar y la columna, además de los posibles trastornos circulatorios. Por lo tanto, se recomienda que la trabajadora pueda alternar con periodos de descanso en los que sea posible pasear y mantener las piernas en alto.
  • Instalaciones sanitarias e higiénicas defectuosas: la trabajadora debe contar con la posibilidad de un acceso fácil y seguro a los servicios higiénicos, puesto que con el embarazo se experimenta la necesidad de utilizarlos con mayor frecuencia. Como consecuencia, hay que posibilitar la interrupción del trabajo, especialmente si este trabajo es un trabajo en cadena o se realiza en equipo.

  • Manipulación Manual de cargas : La manipulación manual de cargas pesadas conlleva riesgos potenciales de lesión fetal, parto prematuro o recién nacido de bajo peso. El riesgo de manipulación de cargas es máximo en el último periodo del embarazo (tercer trimestre de gestación) y debe ser evitado. Se recomienda mantener las medidas de protección durante al menos 3 meses postparto.



    Riesgo químico


    No todos los productos químicos constituyen por sí mismos un riesgo, sino sólo aquellos que en su ficha de seguridad presenten las siguientes frases R:

    R61

    Riesgo durante el embarazo, efectos adversos al feto

    R63

    Posible riesgo durante el embarazo de efectos adversos al feto

    R64

    Puede perjudicar a los niños alimentados con leche materna

    R40

    Posibilidad de efectos mutagénicos





    Además de estos riesgos es necesario tener en cuenta la especial sensibilidad de la trabajadora embarazada en lo referente a olores, mareos, sensación de nauseas e irritación de la piel, por lo que se aconseja especialmente el uso de Equipos de Protección Individual y la formación específica en cuanto a procedimientos de uso, manipulación, mezclas, acceso a almacenes,…

    Hay que prestar especial atención a productos como:





    Monóxido de carbono
    Mercurio y sus derivados
    Medicamentos antimicóticos
    Agentes químicos que se absorben
    por la piel como los plaguicidas
    Disolventes orgánicos (benceno, tolueno,..)
    Plomo y otros metales




    No hay que olvidar que los contaminantes pueden presentarse en forma líquida, vapores, gases, polvo, fibras,.. Por este motivo hay que prestar especial atención a los procedimientos de manipulación, almacenamiento, trasvase y utilización, tanto si es la propia trabajadora embarazada quien los realiza, como si se encuentra en la zona de trabajo inmediata.

    Son medidas preventivas generales relacionadas con la manipulación de productos químicos en el puesto de trabajo:

          o Evitar la exposición siempre que se pueda, y si es inevitable manipular los productos según los procedimientos indicados por el fabricante y con los Equipos de Protección adecuado.




          o Comprobar el funcionamiento de las medidas de ventilación y extracción del local donde vayan a utilizarse. A ser posible no deberán utilizarse en lugares poco ventilados o confinados.

          o En el lugar de trabajo los almacenes de sustancias químicas deberán estar perfectamente indicados con una pegatina de riesgo químico en la puerta de acceso

          o Es necesario que los productos estén debidamente etiquetados y que las fichas de seguridad del fabricante se encuentren al alcance de los trabajadores. La ficha de seguridad del fabricante es el documento que contiene la información sobre el producto, la forma correcta de utilización, los riesgos y las medidas que deben tomarse en caso de emergencia (intoxicación, derrame, salpicadura).

          o Las operaciones de trasvase, se harán de forma controlada, utilizando embudos u otros materiales que impidan las salpicaduras y proyecciones.

          o Los recipientes permanecerán cerrados para evitar la emanación de polvos, gases y vapores.


    Riesgos Físicos


  • Vibraciones y choques: debes evitar la exposición prolongada a vibraciones mecánicas en todo el cuerpo y baja frecuencia, pues puede incrementar el riesgo de parto prematuro o recién nacido de bajo peso, además de dorsalgias y trastornos de aparato digestivo. La exposición a golpes bruscos aumenta el riesgo de aborto. Extrema las precauciones en el uso de vehículos cuyo sistema de amortiguación no absorba por completo la vibración. Evita la conducción brusca y por caminos mal asfaltados.

  • Ruido: La exposición a elevados niveles de ruido ambiental puede producir sordera en el niño aún no nacido. (Atención: no debes olvidar que el uso de la protección auditiva individual por parte de la trabajadora con cascos no protege en absoluto al feto). A partir de la 24 semana de gestación se desarrolla el sistema auditivo del feto, y en la semana 28 está totalmente desarrollado. Algunos de los riesgos que se asocian a la exposición al ruido son los siguientes:

          • Aumento del riesgo de parto prematuro y bajo peso al nacer
          • Disminución de la capacidad auditiva del futuro niño que se detecta entre los 4-10 años
          • Aumento de la tensión arterial en la trabajadora embarazada, y también de la fatiga y el estrés


  • Radiaciones ionizantes: Los efectos sobre el embrión-feto son muy nocivos (aborto, malformaciones congénitas, retraso mental, cáncer…), por eso te recomendamos que comuniques cuanto antes tu situación de embarazo para que la dosis equivalente al feto sea tan baja como sea razonablemente posible, de forma que sea improbable que dicha dosis exceda de 1 mSv. En caso de lactancia no se le asignarán trabajos que supongan un riesgo significativo de contaminación radiactiva. (Real Decreto 783/ 2001 Reglamento sobre protección sanitaria contra Radiaciones Ionizantes, art 10).

  • Temperaturas extremas: Pueden ser peligrosos para la mujer en gestación (por ser más sensibles ) y para el feto y deben ser por tanto evitados.


  • Radiaciones no ionizantes: La protección del feto aconseja reducir al mínimo la exposición, pues sus potenciales efectos continúan siendo objeto de estudio. Debes por tanto evitar la exposición a radiaciones electromagnéticas, UVA, Infrarrojo,…sobre todo y debido a su frecuencia es importante protegerse de la radiación solar . Utiliza cremas protectoras y vigila el crecimiento de las manchas y lunares. Es frecuente la aparición de manchas en la piel durante el embarazo, protégete con cremas de pantalla total.
                      

  • Trabajos en atmósferas de sobrepresión: El riesgo de “enfermedad del buzo” por descompresión está elevado en las mujeres embarazadas o con parto reciente (porque en ellas el Nitrógeno se absorbe más rápido). Se prohíbe a las trabajadoras embarazadas o en fase de parto reciente efectuar tareas en entornos de sobrepresión/aire comprimido. Está prohibido también que las mujeres embarazadas practiquen submarinismo.






    Riesgos biológicos


    Los riesgos biológicos vienen determinados por la existencia de bacterias, virus, hongos y parásitos en el lugar de trabajo. Ante una situación de embarazo es especialmente importante prestar atención

  • TOXOPLASMA GONDI (protozoo parásito): Riesgo de Toxoplasmosis congénita (generalmente grave y de mal pronóstico, recién nacido enfermo con afectación de hígado, bazo, ocular (coriorretinitis), hidrocefalia, o microcefalia y retraso psicomotor. El riesgo para el feto es mayor al final del embarazo. No existe vacuna.





    Para evitar la toxoplasmosis
    evita el contacto con gatos,
    especialmente con sus heces.
    Lava cuidadosamente las verduras
    y no tomes embutidos crudos,
    salvo que los hayas congelado
    previamente durante 24 horas







  • RUBEOLA (virus): Riesgo de Rubeola congénita grave (muerte fetal intrauterina o malformaciones congénitas en el recién nacido: retraso crecimiento, meningoencefalitis, sordera, retraso mental, cataratas/ retinopatía, cardiopatía congénita…). El mayor peligro de desarrollo de malformaciones congénitas en el feto se produce cuando la infección por virus Rubéola se desarrolla al principio del embarazo (en las primeras 16 semanas de gestación, y sobre todo entre la 8ª y 10ª semana). Es de recordar que existe una vacuna antirubeola eficaz (tras la vacunación antirrubeola la mujer no debe quedarse embarazada en los 3 meses siguientes)

    Los agentes biológicos de los grupos 2, 3 y 4 requieren ser evaluados (grado, duración e intensidad de la exposición de la trabajadora) en la medida en que dichos agentes o los tratamientos que conlleva la infección con los mismos pudiera poner en peligro la salud de la mujer embarazada y del niño aún no nacido (Directiva 92/85/CEE, Real Decreto 664/1997). Dentro de estos grupos se encuentran los agentes responsables de enfermedades como la brucelosis, las hepatitis A,B,C, y D, la varicela, el herpes, la legionelosis, la tuberculosis, la meningitis,..



    Se pueden distinguir tres situaciones en cuanto a la exposición a agentes biológicos dependiendo del tipo de trabajo. Algunas profesiones expuestas a estos riesgos son:


  • Trabajadoras con decisión consciente de manipular agentes biológicos:

          • Personal de laboratorios de investigación y diagnóstico
          • Trabajadoras de industrias de biotecnología






    En estos casos la exposición
    no es predecible. En caso de que ocurra
    un accidente biológico (corte, pinchazo, contacto
    con persona infectada,..) o que se sospeche una
    exposición, será necesario evaluar el puesto
    de puesto de trabajo y hacer una
    investigación personalizada.





  • Trabajadoras que inevitablemente están expuestas a los agentes biológicos aunque no sea manipulándolos deliberadamente:

          • Personal sanitario
          • Veterinarias
          • Personal que trabaje con ganadería


  • Trabajadoras que tienen riesgo de contacto accidental:

          • Maestras
          • Personal de Centros de Atención a la infancia
          • Trabajadoras sociales
          • Personal que participe en tareas de Protección Ciudadana y Emergencias




       En estos casos la exposición
    no es predecible. En caso de que ocurra
    un accidente biológico (corte, pinchazo,
    contacto con persona infectada,..) o que se
    sospeche una exposición, será necesario evaluar
    el puesto de puesto de trabajo y
    hacer una investigación
    personalizada.





  • Valoración inmunológica de la trabajadora (comprobar estado de vacunación, anticuerpos,..)

  • Evaluación del riesgo

  • Determinación de si es necesaria una adaptación de su puesto de trabajo o un cambio de puesto.



    Son recomendaciones generales en cuanto a los agentes biológicos:
  • Evitar la exposición siempre que se pueda
  • Establecer procedimientos de trabajo seguros
  • Conocer y cumplir las normas en cuanto a manipulación, eliminación de residuos, tratamientos de limpieza, desinfección y esterilización.
  • Utilizar ropa de trabajo adecuada y mantenerla separada de la ropa personal.
  • Utilizar los Equipos de Protección Individual adecuados en cada caso
  • Comunicar cualquier accidente biológico ( pinchazo, corte, salpicadura,..)
  • Lavado de manos antes y después del trabajo. Lavado de manos antes y después del contacto con pacientes, secreciones corporales, animales,…Lavado de manos antes y después de las comidas.




    Actuación en caso de accidente biológico:



  • En caso de pinchazo o corte accidental con material contaminado:

          o Forzar el sangrado
          o Lavar con agua y jabón
          o Aplicar un desinfectante
          o Tapar la herida
          o Comunicar el accidente al responsable del centro o superior inmediato

  • En caso de salpicadura en piel:

          o Lavar la zona con abundante agua y jabón
          o Cambiar la ropa o el material contaminado con la salpicadura
          o Si se tienen dudas sobre el riesgo o la sustancia que salpica, comunicarlo al responsable del centro o superior inmediato

  • En caso de salpicadura en mucosa:

          o Lavar con abundante agua
          o Cambiar la ropa o el material contaminado con la salpicadura
          o Si se tienen dudas sobre el riesgo o la sustancia que salpica, comunicarlo al responsable del centro o superior inmediato.

  • En caso de salpicadura o proyección en los ojos:

          o Lavar con abundante agua o suero durante al menos 15 minutos en la dirección que va desde la parte interna del ojo ( pegada a la nariz ) hacia fuera ( hacia el pelo ). No frotar ni restregar el ojo.
          o Cambiar la ropa o el material contaminado con la salpicadura
          o Si se tienen dudas sobre el riesgo o la sustancia que salpica, comunicarlo al responsable del centro o superior inmediato.

    En cuanto a la lactancia es frecuente la aparición de mastitis ( inflamación dolorosa de la mama como consecuencia de un proceso infeccioso). Se debe tener un gran cuidado en evitar la contaminación de la ropa, utilizando siempre ropa de trabajo adecuada y cambiándola para su lavado cuando existan signos de manchas, salpicaduras,…


    Hay que extremar la precaución cuando se manipula ropa de cama y lencería u otros materiales que puedan estar contaminados por fluidos corporales, intentando no aproximarla a la ropa de trabajo.

    Algunas consideraciones sobre las vacunas en el embarazo


    Las vacunas son sustancias que se inyectan con la finalidad de crear inmunidad frente a las enfermedades. En el ámbito laboral constituyen una de las medidas preventivas más eficaces frente a los riesgos biológicos. El R.D. 664/1997 sobre la protección de los trabajadores expuestos a riesgos biológicos, nos dice que si existe vacuna eficaz frente a un agente que pueda constituir un riesgo en el lugar de trabajo, el empresario, a través de sus medios deberá ofrecerla al trabajador. Sin embargo, algunas de estas vacunas que se administran con frecuencia en el ámbito laboral, no están indicadas en el embarazo.

    A continuación te informamos sobre algunas de las principales vacunas en el ámbito laboral y los problemas que pueden plantear durante el embarazo.

  • Tétanos-Difteria: La vacuna de Tétanos-Difteria no está contraindicada en el embarazo. Podrán ser vacunadas las mujeres que se encuentren en el 2º y 3º trimestre , especialmente si se sospecha riesgo de exposición, y ante la intención de viajar a lugares donde sea más probable contraer la enfermedad. Esta vacuna confiere inmunidad durante 10 años; pasado este tiempo se recomienda administrar una dosis de recuerdo. En personas que han recibido una vacunación completa según el calendario de vacunación infantil actual, (casi todos los menores de 35 años), se recomienda una dosis de recuerdo única entre los 50 y los 65 años de edad. En mayores de 35 años se recomienda una dosis de refuerzo cada 10 años.

          o Recomendaciones: Esta vacuna está recomendada en general a todos los trabajadores y especialmente a aquellos que manipulan tierra, trabajos de jardinería, recogida de residuos, construcción, utilización de herramientas,..

  • Hepatitis A: No existen estudios sobre los daños que esta vacuna puede ocasionar al feto, y por tanto no se recomienda la vacunación durante el embarazo, a no ser que exista un alto riesgo de contraer la enfermedad , en cuyo caso el médico deberá valorar los beneficios de la vacunación frente al riesgo que pueda asumir el feto. También está contraindicada en la lactancia.

          o Recomendaciones: Se recomienda su uso en trabajadores que deban viajar a zonas endémicas y también en colectivos profesionales específicos como: manipuladores de alimentos, personal que trabaje en guarderías y centros de asistencia a personas con deficiencia mental, especialmente cuidadores, personal de limpieza y cocina.

  • Hepatitis B: No existen estudios sobre los daños que esta vacuna puede ocasionar al feto, y por tanto no se recomienda la vacunación durante el embarazo, a no ser que exista un alto riesgo de contraer la enfermedad , en cuyo caso el médico deberá valorar los beneficios de la vacunación frente al riesgo que pueda asumir el feto. También está contraindicada en la lactancia.

          o Recomendaciones: está especialmente indicada en personal sanitario, personal que trabaje en instituciones penitenciarias, recogida de residuos, …

  • Gripe: La vacuna de la gripe no está contraindicada en el embarazo. La mujer embarazada puede vacunarse a partir del 2º trimestre de embarazo, especialmente si por sus propias características personales (enfermedades de base, complicaciones en el embarazo, sensibilidades,..) pueden darse condiciones médicas que incrementen el riesgo de complicaciones en caso de aparición de la gripe.

          o Recomendaciones: está especialmente indicada en personal que trabaje en instituciones cerradas, trabajos a la intemperie, ambientes con polvo, lugares con humedad relativa muy baja, ventilación forzada, docentes, personal sanitario,….

  • Varicela: Esta vacuna está contraindicada tanto en el embarazo como en la lactancia.

          o Recomendaciones: esta vacuna está recomendada especialmente en personal que trabaje con niños

  • Meningococo A+C: En principio no se aconseja la vacunación de la mujer embarazada, salvo que exista un riesgo inminente de contraer la enfermedad, en cuyo caso, y debido a la gravedad de las consecuencias de esta enfermedad, podría valorarse la aplicación de la vacuna.

          o Recomendaciones: se recomienda en situaciones de riesgo específico y ante la aparición de epidemias y riesgo grave de contagio.

  • Rabia: No existe contraindicación durante el embarazo, ni durante la lactancia. Es recomendable la vacunación a partir del segundo trimestre. En caso de accidente ( mordedura,..) se recomienda la aplicación de las inmunoglobulinas correspondientes debido a la severidad de la enfermedad.

          o Recomendaciones: trabajadores que no estén inmunizados, especialmente los pertenecientes a colectivos de laboratorio, trabajo con animales y viajes a zonas endémicas.

  • Sarampión, Rubéola, Parotiditis: esta vacuna conocida como la triple vírica está contraindicada en el embarazo y la lactancia. No obstante es una vacuna muy eficaz, aunque debido al alto riesgo de malformaciones congénitas es necesario garantizar la ausencia de embarazo desde su administración hasta pasados tres meses como mínimo.

          o Recomendaciones: es imprescindible ofertar y recomendar una dosis en adultos no vacunados
          o sin historia documentada especialmente mujeres en edad fértil y con carácter general a personas nacidas a partir de 1971 y que no hayan pasado el sarampión y que no tengan contraindicación médica. Está especialmente indicada en personal sanitario y trabajadores que viajen a países donde se den estas enfermedades, siempre que no existan indicios de inmunidad anterior o vacunación.

    Las mujeres que no están vacunadas ni han padecido la enfermedad, pueden recibir en el postparto una inmunoglobulina antirubeola, pero deberán comenzar con la vacunación de la triple vírica a partir del tercer mes después del parto.


    Riesgos Ergonómicos


    Son los riesgos relacionados con el confort de la trabajadora embarazada, y por tanto son los más frecuentes. Dentro de estos riesgos están fundamentalmente los relacionados con:

  • Manipulación Manual de Cargas
  • Posturas Forzadas
  • Movimientos Repetitivos
  • Sobreesfuerzos: carga física y mental.
  • Derivados de las condiciones medioambientales del puesto: frío, calor, corrientes de aire, iluminación, ruido molesto,….

    En la sección anterior “Algunos consejos sobre las actividades de la vida diaria “se enumeran las principales medidas encaminadas a mejorar el confort en el puesto de trabajo durante el embarazo y la lactancia. Sin embargo de forma general podemos resumirlas en estas recomendaciones:


    • Disminuir la carga de trabajo, evitando la aparición de fatiga
    • Aumentar las pausas: hacer pausas más cortas pero más frecuentes
    • Hacer los ejercicios indicados en la preparación al parto para mejorar el estado musculoesquelético
    • No manipular cargas excesivas, con dificultad de agarre o que estén demasiado altas o bajas.



    Es frecuente que durante el embarazo aparezca dolor de espalda. Generalmente este dolor se debe a que la musculatura de la espalda se contractura y se sobrecarga. A veces este dolor aparece diferido o irradiado hacia una pierna.


    Algunos factores que intervienen en este proceso son:

  • Relajación de la musculatura abdominal: Debido al crecimiento del útero. Se pierde el equilibrio entre la columna y los músculos abdominales
  • Modificación de la curvatura natural de la espalda
  • Falta de potencia en los glúteos: normalmente debido al aumento de peso, los músculos de los glúteos y la cadera no pueden soportar el esfuerzo.
  • El sedentarismo y el reposo: muchas veces por motivos ginecológicos se deben permanecer algunas temporadas en reposo. El reposo hace que los músculos se deshabitúen al movimiento y que inconscientemente se adopten posturas inadecuadas para el descanso.
  • El aumento de peso: especialmente a partir del 5º mes, aunque en situaciones de reposo prolongado puede aparecer antes.
  • El conflicto de espacio: dentro del cuerpo de la mujer embarazada se producen presiones por el aumento del útero que pueden desencadenar dolores lumbares. También este aumento hacia el exterior puede provocar que la distribución de los elementos del puesto de trabajo ( mesa, silla, estanterías,..) sea inadecuada y la trabajadora adopte malas posturas para desempeñar su trabajo.
  • Después del parto también es frecuente la aparición de problemas de espalda debido al sobreesfuerzo en el trabajo del parto, alteraciones en la articulación de la pelvis, adopción de posturas incorrectas en el descanso y durante la lactancia,…


    Algunos consejos para prevenir y aliviar el dolor de espalda


    La prevención del dolor de espalda es fundamental para garantizar el bienestar durante el embarazo. Es muy importante sobre todo evitar que este dolor se haga crónico y pueda producir una incapacidad en el futuro. Para mejorar el dolor de espalda es necesario prestar atención a estos tres consejos:

    1. Evitar el reposo: salvo que esté justificado por motivos médicos ginecológicos.

    2. Cumplir con las normas de higiene postural: mantener la espalda recta, sentarse adecuadamente, mover pesos flexionando las piernas, no permanecer demasiado tiempo sentada ni de pie,..

    3. Hacer ejercicios: estos ejercicios ayudan a fortalecer los músculos y a relajarlos. Es importante también evitar el sobrepeso manteniendo un estilo de vida activo y cuidando que la dieta sea equilibrada. Hay que recordar que los ejercicios deben terminar siempre con unos minutos de relajación.





    Riesgos psicosociales


    Los riesgos psicosociales son los derivados de la interacción entre la trabajadora (con sus características personales) y diversos factores que interviene en la organización del trabajo.

    Entre los factores presentes en el puesto de trabajo podemos destacar:

  • Condiciones medioambientales
  • Estructura de la organización
  • Carga de trabajo
  • Contenido de la tarea
  • Distribución de las pausas

    Entre los factores personales están:

  • La capacidad de control
  • La facilidad de comunicación
  • La existencia de redes de apoyo personal
  • El tipo de personalidad
  • La existencia previa de ansiedad, depresiones u otros problemas
  • La capacidad de relajación,…

    Durante el embarazo es frecuente que se produzcan cambios debido a modificaciones hormonales, afectivas, preocupaciones por las dificultades de conciliación de la vida familiar y laboral,…Estos son algunos síntomas relacionados con los cambios psicológicos que puedes experimentar:

  • Tristeza persistente
  • Cambios repentinos de humor
  • Sentir que nada es divertido
  • Falta de concentración
  • Ansiedad
  • Irritabilidad
  • Problemas para dormir
  • Cansancio extremo
  • Deseos de comer en todo momento o no comer nada

    Si en algún momento experimentas alguno de estos síntomas, es normal, puesto que se trata de estrategias defensivas de nuestra mente ante una situación de cambio, combinadas con el desequilibrio hormonal que se produce durante el embarazo. No obstante, si estos síntomas persisten o repercuten negativamente en tu vida familiar y laborar debes consultarlo con tu médico.





    Algunas recomendaciones
    que pueden ayudarte a afrontar
    estos estados de ánimo y
    prevenir el estrés:





  • Distribuye las tareas evitando la monotonía y la rutina: combina tareas más complicadas con otras más livianas.
  • Aprende a distribuir las tareas y los tiempos que te ocupan. Establece tus prioridades de actuación según la importancia y el contenido de las tareas.. Aquí te proponemos algunos criterios: Tipos de tareas Importante No Importante Urgente Prioridad Atención inmediata de duración corta No Urgente Atención no inmediata, de duración larga Atención no inmediata de duración corta

    Tipos de tareas

    Importante

    No Importante

    Urgente

    Prioridad

    Atención inmediata de duración corta

    No Urgente

    Atención no inmediata, de duración larga

    Atención no inmediata de duración corta



  • Procura encontrar un significado personal a lo que haces, intenta darle un sentido a tu trabajo y siéntete realizada haciéndolo.

  • Si te cuesta mantener la atención y tienes problemas para recordar ciertos datos, utiliza agendas y sistemas de anotación. Procura mantener mucho más el orden en tu lugar de trabajo y planifícate consultando y anotando en calendarios, …

  • Mejora la comunicación con tus compañeros y jefes, buscando su apoyo y manifestando todas aquellas cosas que te hacen sentir mal o te producen estrés.

  • Haz pausas más cortas pero más frecuentes, de esta forma evitarás que el cansancio aparezca. Es preferible descansar antes de que aparezca el cansancio a tratar de recuperarse después del mismo.

  • Mejora tus redes de apoyo social: busca apoyo en tu pareja, tus amigos, tu familia y la gente de tu entorno. Manifiéstales tus inquietudes, tus miedos y pide ayuda siempre que lo necesites. Huye del aislamiento, pues esto acrecienta la ansiedad y el miedo.

  • Planifica los descansos, la dieta que vas a seguir cada día y dedica unos minutos a relajarte. Es importante seguir alguna técnica de relajación , tanto al terminar de hacer la gimnasia diaria, como en las pausas que hagas durante el trabajo

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    Esta guía ha sido realizada por Ana María Castillo para el servicio de Prevención de Riesgos Laborales de CLM
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